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VIERNES DE COLECCIÓN: EL “CHAMO” HASTA DE ZURDO

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POR ARMANDO ESQUIVEL / @SPaupa

Carlos Hernández, el ex receptor venezolano de Grandes Ligas, y ahora coach de Toros de Tijuana y voz en español de Padres de San Diego, cuenta con un amplio arsenal de tarjetas de beisbol que dan fe de su trayectoria en la pelota profesional

Sus primeros acercamientos con el beisbol profesional se dieron a través de las tarjetitas de beisbol.

De niño en San Félix, una comunidad del estado venezolano de Bolívar, no había acceso a la pelota de paga y, mientras crecía, Carlos Hernández se mantenía cerca del beisbol gracias a las cartitas de las estrellas de esos años.

“Eso era lo único que yo podía hacer para mantenerme cerca del beisbol, lo digo porque en mi pueblo no teníamos oportunidad de ver un juego profesional en vivo, entonces con eso jugábamos nosotros”, recordó el “Chamo” en entrevista al programa Beisbol Sin Fronteras.

A los 10 años, el beisbol le permitió salir de su país al participar en un Campeonato Mundial en Miami, Florida, junto a Omar Vizquel, pero fue hasta los 17 años cuando pudo disfrutar de un juego en vivo de pelota profesional.

«La primera vez que yo vi un juego profesional en vivo fue cuando me invitaron a Caracas a los “tryouts” para firmar con los Leones a los 17 años y lo mejor fue que vi el juego en vivo siendo ya parte del equipo, pero antes nunca tuve la oportunidad de irme a sentar a las tribunas como aficionado a disfrutar un juego profesional”, mencionó el coach de Toros de Tijuana en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

Su carrera en Grandes Ligas abarcó 10 temporadas de 1990 al 2000, portando las casacas de Dodgers de Los Ángeles, Padres de San Diego y Cardenales de San Luis y su paso por el beisbol profesional quedó debidamente documentado en 167 diferentes estampas que abarcan la “Gran Carpa”, ligas menores y la pelota venezolana.

“De niño tuve la oportunidad de coleccionar muchas cartas y estoy seguro que mi mamá las debe de tener allá guardaditas, pero verte en una tarjetita de beisbol es un sueño hecho realidad, además poder ver tu nombre en una camisa que diga “Hernández” era algo que mejor ni me la quería poner, me la quería llevar a mi casa”, agregó el ex receptor que es una de las voces de la crónica en español de Padres de San Diego.

De su amplia variedad de cartitas, el “Chamo” tiene varias que le gustan mucho, como una Upper Deck en la que es protagonista de una gran atrapada de aire en un intento fallido de toque de pelota, mientras observa al umpire esperando la confirmación de su joyita a la defensiva. También recuerda que en la edición del set de los Missions de San Antonio hizo una “travesura” al posar sonriendo como zurdo en la caja de bateo y así apareció en esa tarjetita con la sucursal de Dodgers en donde fue compañero de equipo de los mexicanos Isidro Márquez y Homar Rojas.

“Si las tengo y yo creo que las debo de tener todas. Hay una jugada en una foto de la tarjetita en la que salgo agarrando un “fly” y volteando a ver al umpire, eso fue un toque de bola en el que me tiré de cabeza y capturé la pelota y salió en una cartita, entonces para mí ha sido la mejor de todas”, aseguró.

Ahora con casi dos décadas en el retiro, Hernández Almeida atesora cada momento en la que los aficionados se acercan para solicitarle una foto o un autógrafo en una de sus tarjetitas

“Todas esas cosas son los recuerdos que a nosotros nos ayudan a seguir; lo bonito de todo esto es cuando un aficionado te la lleva o te la manda por correo y te pide que si la puedes firmar y claro que sí, sobre todo cuando ya te retiras, ya que cuando todavía estás jugando no tienes tanta oportunidad de ir a diferentes sitios, pero ya retirado se siente que tiene aún más valor que aficionados que te vieron jugar muchos años todavía te recuerden y se acerquen, eso me hace sentir más contento”, concluyó.

La primera tarjeta en la que apareció el “Chamo” fue en una ProCards de 1987 cuando militó con Dodgers de Bakersfield, mientras que sus tarjetas de novato llegaron en 1991, con ediciones en Fleer y Donruss.

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